Perfecto. Hago lo mismo, pero más breve, más concentrado, con hipérbaton muy marcado y clima conservado.
Relato con hipérbaton exagerado (versión breve)
Aquella madrugada fue —con Bédan, en el bosque—
cuando entendido quedó:
irme no podría
ni de Liltuna
ni del reloj de pared de la biblioteca,
ojo torcido siempre mirándome,
saber del mundo negándome más.
Nevada.
A la chimenea, el cuerpo pegado;
los objetos, dispuestos para vigilar.
Cruje el suelo por el frío.
Al amanecer, los animales:
primero al borde,
luego en círculos,
después el riesgo.
Sol brumoso.
Nevada.
Ojo también el lago,
cuando al alba nos acercamos,
sin fuego,
fin del verano.
Gris la pupila, inmóvil,
rodeada de caña y vapor.
Un zorro lejos.
Yo, fajada, envuelta,
el Cetro en la mano.
Bédan gimió.
Un poco más, dije.
El cielo se abrió.
Llegado habíamos.
A ninguna parte.
Ejercicio breve para prosa con hipérbaton
Consigna
Reescribí una escena íntima o decisiva (un amanecer, una revelación, una despedida) cumpliendo estas reglas:
-
Nunca respetar el orden lógico
Circunstancia → objeto → adjetivo → verbo → sujeto (si aparece). -
Fragmentar la percepción
Usar frases cortas, a veces nominales, como si la mente recordara mal. -
Repetición desplazada
Una palabra-clima (“nieve”, “lago”, “ojo”, “frío”) debe volver, pero nunca en el mismo lugar sintáctico. -
Cierre antitético
Terminar con una afirmación que niegue el trayecto narrado
(llegar / no llegar, saber / no saber, irse / quedarse).
Si querés, el próximo paso puede ser:
- comparar una versión “normal” vs. hiperbatónica,
- llevarlo a novela fragmentaria,
- o cruzarlo con voz mística o filosófica.
Vamos. Primero el relato con hipérbaton llevado al exceso, casi hasta el retorcimiento barroco-latino. Después, un ejercicio largo y exigente para empujar esto a escala de novela.
Relato con hipérbaton extremo
A mí, ocioso, el Varo, mío,
desde el Foro —ruido antes que piedra, voz antes que suelo—
me llevó, no andando sino arrastrándome,
hacia los amores suyos, que no eran suyos
sino de nadie y de todos.
Una mujer, ramerilla según mi primer mirar,
me pareció, no fea entonces, ni desgraciada,
aunque el juicio después, tarde, llegara.
Allí, llegados cuando estuvimos,
sobre nosotros cayeron, no las cosas sino las palabras:
qué Bitinia había sido,
en cuánto se tenía,
si algo de bronce, aunque poco,
a mí había dejado.
Respondí —no sin rodeo—
que nada había,
ni para mí,
ni para los nuestros,
ni para los pretores,
ni para la cohorte entera,
que la cabeza alguien pudiera alzar
sin vergüenza,
sin deuda,
sin peso.
Todo fue dicho fuera de orden,
como la vida misma cuando se la recuerda:
primero la excusa,
luego el deseo,
después la pregunta,
y al final,
el Foro ya lejos
y el bronce ausente.
Ahora viene lo importante para taller.
Ejercicio complejo para escribir una novela con hipérbaton
Consigna general
Escribí una novela breve o capítulo largo donde el orden lógico de la frase esté sistemáticamente alterado, pero el sentido se conserve. El lector debe entender, aunque tenga que trabajar.
Reglas obligatorias
-
Nunca empieces una oración con el sujeto
- Empezá por complementos, adjetivos, objetos, circunstancias.
- Ejemplo prohibido: “Juan entró en la casa”
- Ejemplo válido: “En la casa, tarde y sin permiso, entró Juan”
-
Separá verbo y complemento al máximo
- Insertá incisos, aclaraciones, recuerdos, imágenes.
- El verbo puede aparecer al final o en el medio, nunca cómodo.
-
Desorden temporal constante
- Contá primero la consecuencia, luego la causa.
- Revelá información antes de explicar por qué importa.
-
Un motivo recurrente
- Elegí algo concreto (dinero, una mujer, un viaje, una deuda).
- Ese motivo debe reaparecer siempre desplazado en la frase, nunca en posición central.
-
Un narrador consciente del desorden
- El narrador debe saber que habla así.
- Puede justificarlo, negarlo o exagerarlo.
Desafío final (nivel novela)
Reescribí una misma escena clave (encuentro, traición, despedida) tres veces a lo largo del texto, cada vez con:
- más hipérbaton,
- más separación sintáctica,
- menos orden lógico.
La última versión debe parecer casi ilegible,
pero seguir diciendo exactamente lo mismo.
Si querés, en el próximo paso puedo:
- mostrar un párrafo “normal” y su versión hiperbatónica,
- armar un esquema de novela completa basada en este recurso,
- o cruzar hipérbaton con ironía, narrador poco fiable o barroco místico.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario