🔥 Vamos con eso: antítesis clara, dos voces enfrentadas, teatral, filosa, exagerada, con glamour, ego y lengua afilada al estilo Moria Casán (sin copiar frases reales).
“El ángel bueno y el ángel malo”
Ángel Bueno (con luz, pero con ojeras):
Amor, calmate.
Respirá.
No todo es escenario, no todo es aplauso.
A veces hay que bajar el telón con dignidad,
irse a casa, sacarse el maquillaje del alma
y dormir en paz.
Ángel Malo (con tacos, humo y carcajada):
¿Paz?
La paz es para los mediocres, cielo.
La vida es show o nada.
Si no te miran, no existís.
Si no escandalizás, te barren.
Brillá, aunque queme.
Ángel Bueno:
Pero el brillo también cansa.
La fama es una lámpara sin interruptor.
Después quedás sola,
con tu reflejo pidiéndote perdón.
Ángel Malo:
¿Perdón de qué?
De haber vivido.
De haber dicho todo.
De no pedir permiso.
Yo prefiero el exceso al arrepentimiento.
El pecado bien dicho es poesía.
Ángel Bueno:
Hay palabras que hieren.
Hay gestos que no vuelven.
La bondad también es poder.
Ángel Malo:
Y la maldad… espectáculo.
Querida, el mundo no aplaude a las santas,
aplaude a las que se bancan el abucheo
con la cabeza alta y las plumas intactas.
Ángel Bueno (susurrando):
Quizás tengas razón…
pero alguien tiene que apagar la luz.
Ángel Malo (riendo):
Que la apaguen otros.
Nosotras nacimos para el centro del escenario.
Y el alma, sentada entre los dos,
se acomodó el vestido,
sonrió a la platea
y eligió seguir viviendo
con culpa…
pero fabulosa.
Si querés, puedo:
- hacerlo más corto y punzante
- llevarlo al monólogo teatral
- o exagerar aún más el tono camp / diva total 💄✨
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