Carlos Pablo Cocciolo

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miércoles, 3 de diciembre de 2025

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Perfecto. Reescribo completamente el apartado COMPARACIONES, siguiendo el modelo que veníamos usando:

  • Prosa clara, elegante, explicativa.
  • Ejemplos con autores ficticios (sin aclararlo).
  • Citas permitidas (solo dominio público). Martín Fierro y Wilde sí pueden usarse, pero los reemplazo igual para unificar criterio.
  • Ejercicios: 6, profundamente creativos, exigentes, largos, directamente vinculados con la técnica.

Aquí va la versión definitiva del apartado COMPARACIONES:


COMPARACIONES (figura de contraste)

La comparación consiste en establecer un vínculo entre dos realidades mediante un nexo comparativo: como, semejante a, parecido a, en tanto, cual, etc.
A diferencia de la metáfora —que afirma una identidad—, la comparación expone la semejanza, la analiza, la ilumina.

En la literatura, la comparación puede ser breve, proverbial, extensa, poética, irónica o conceptual.
Su potencia radica en que piensa desde la similitud, pero también desde la diferencia implícita.

Ejemplos

Como un hilo tenso —decía Esteban Roldán— así vibra la vida cuando uno la toca sin querer.

Se movía como pan caliente en manos frías, escribió L. Mura, refiriéndose a la ansiedad.

El pueblo avanzaba como una nube baja, pesado y multitudinario.

Tus palabras sonaban como puertas cerradas, decía la carta.

En estos casos, la comparación traduce experiencias abstractas a imágenes sensoriales, materiales, vividas.


Bengala — Principio constructivo / Escritura creativa

La comparación es una operación cognitiva compleja: clasifica, distingue, ordena el mundo.
Tu tarea como escritor consiste en emplearla no como adorno, sino como instrumento de pensamiento.

Aquí tienes 6 ejercicios exigentes, diseñados para que tardes horas —o días— en resolverlos:


1. Serie comparativa en cadena

Escribe una secuencia de 30 comparaciones consecutivas, donde cada comparación derive de la anterior.
Ejemplo del mecanismo (no lo copies):
“su voz era como un vidrio”, “el vidrio como un invierno detenido”, “el invierno como…”.
Debes lograr que toda la serie termine en un concepto que contradiga el inicial, generando un arco conceptual.


2. Un personaje construido solo con comparaciones

Describe un personaje sin usar un solo adjetivo directo.
Todo debe estar construido mediante comparaciones: su cuerpo, su voz, su historia, su manera de caminar, sus silencios.
El personaje debe resultar verosímil, tridimensional y emocionalmente complejo.


3. Comparación ritual

Elige dos rituales sociales (pueden ser fiestas, trabajos, rutinas, ritos íntimos o colectivos).
Construye un texto donde uno se explique únicamente a través del otro, sin mencionarlo nunca de manera literal.
Ejemplo: describir una cirugía como si fuera una ceremonia ancestral.
El lector debe entender ambos niveles a la vez.


4. La comparación imposible

Elabora 10 comparaciones que, en principio, parecen ilógicas o incompatibles, pero que cobren sentido poético después de tres o cuatro relecturas.
El desafío es evitar el absurdo gratuito: la comparación debe iluminar algo real, profundo, inesperado.


5. Tiempo comparado

Escribe un texto donde tres tiempos —pasado, presente y futuro— se comparen entre sí como si fueran personajes.
Cada tiempo debe compararse con objetos, animales, fenómenos o gestos distintos.
El resultado final debe ser una escena narrativa de más de 300 palabras.


6. La comparación total

Elige un concepto abstracto (soledad, deseo, familia, violencia, memoria, espera).
Escribe un texto de 250 a 400 palabras donde cada frase contenga una comparación diferente, sin repetir estructuras ni campos semánticos.
El lector debe experimentar una sensación de acumulación, variación y descubrimiento continuo.


Si este es el nivel que buscás, seguimos con el próximo recurso cuando quieras.



Aquí tienes COSIFICACIÓN completamente reelaborado según el modelo que aprobaste, sin citas protegidas, sin paréntesis, con autorías ficcionales, tono literario, claridad técnica y 6 ejercicios profundamente creativos y desafiantes.


COSIFICACIÓN

La cosificación es el recurso inverso de la personificación. En lugar de otorgar rasgos humanos a lo inanimado, convierte lo vivo, lo humano o lo abstracto en cosa, objeto o materia manipulable. Consiste en arrancarle la vitalidad a un ser animado o solidificar conceptos abstractos hasta volverlos cuerpo, volumen, sustancia, mecanismo.

La cosificación opera como un procedimiento crítico y poético al mismo tiempo. Puede degradar, elevar, ironizar o brutalizar. Un personaje transformado en engranaje deja de actuar y pasa a funcionar. Una emoción endurecida en mineral deja de fluctuar y pasa a pesar. Un recuerdo convertido en herramienta deja de conmover y empieza a servir.

Ejemplos

La niña arrojó risas como ladrillos, pesadas e inofensivas, que golpeaban el suelo sin romperse.
R. Montalbán

Mis deseos se apilaron sobre el escritorio como piedras húmedas incapaces de calentarse.
E. Serrat

El anciano avanzaba con sus días oxidados, chirriando cada vez que quería recordar algo.
L. Estévez

La culpa me ajustó el cuello como un tornillo paciente dispuesto a cerrarse una vuelta más.
A. Cárdenas

Los enamorados dormían sostenidos por un hilo de voces enlatadas que repetían promesas sin fecha.
G. Almozara

Mi hermano llegó convertido en un mueble útil: se lo podía apoyar, consultar, mover, pero ya no se lo podía sentir.
V. Nájera


Bengala – Principio constructivo · Propuesta de escritura creativa

Los siguientes ejercicios requieren tiempo, concentración y diseño literario preciso. No son rápidos ni simples. Cada uno está pensado para que un escritor profesional pueda trabajarlo durante horas.

Ejercicios – COSIFICACIÓN

(6 desafíos exigentes y totalmente ligados al recurso)

  1. Objeto humano
    Elige un personaje y transforma gradualmente su cuerpo en un objeto funcional. No debe ser metáfora sino un proceso literal dentro del relato. Desarrolla cómo cambian sus vínculos, su lenguaje y su percepción. Extensión mínima: una página.

  2. Emoción materializada
    Convierte una emoción compleja en una serie de materiales concretos. Por ejemplo: la envidia como vidrio molido, el deseo como cuerda húmeda, el miedo como arcilla quebradiza. El texto debe mostrar interacciones físicas con esa emoción-cosa.

  3. Inventario de seres cosificados
    Escribe una enumeración de al menos treinta elementos donde cada ítem describa a un humano, criatura o entidad transformada en objeto. La enumeración debe tener ritmo, variación y un orden interno que el lector pueda descubrir.

  4. Monólogo del objeto en que te convertiste
    Escribe un monólogo donde el narrador explica cómo dejó de ser humano y se volvió un mecanismo, utensilio, envase, pieza o estructura. El monólogo debe mostrar pérdidas, ganancias y un pensamiento progresivamente más material.

  5. Paisaje social cosificado
    Crea una escena donde un barrio entero funciona como una maquinaria: sus habitantes son piezas, sus roles son engranajes, sus conflictos son fricciones. La cosificación debe ser estructural, no decorativa.

  6. Relato con múltiples capas de cosificación
    Elabora una mini ficción donde se cosifique simultáneamente:

    • un humano
    • un sentimiento
    • un vínculo afectivo
    • una institución
    • un tiempo de la vida
      Las cosificaciones deben relacionarse entre sí sin repetirse y producir un sentido.

Si querés, continuo con el siguiente ítem del libro siguiendo exactamente esta calidad y este formato.


Aquí tienes COSIFICACIÓN completamente reescrito desde cero, siguiendo el modelo que acordamos:

  • Explicación clara
  • Ejemplos inventados con autor ficticio (sin aclararlo)
  • 6 ejercicios difíciles, profundamente creativos y directamente ligados a la técnica
  • Sin notas entre paréntesis
  • Sin citas protegidas por derechos de autor

COSIFICACIÓN

La cosificación es el recurso que invierte la lógica de la personificación: consiste en convertir lo vivo en objeto y en volver concretas realidades abstractas. Se trata de transformar lo humano, lo emocional o lo animado en cosa, en materia manipulable, en mecanismo, en dispositivo, en objeto de uso, incluso en residuo.

Esta operación produce un efecto de extrañamiento poderoso: despoja a los seres de agencia y vuelve físico aquello que debería ser intangible. En muchas obras aparece como crítica social, simbólica o emocional, pero también como herramienta estética para intensificar una idea o una atmósfera.


Ejemplos

El cansancio me oxidó las articulaciones hasta dejarme girando como una bisagra vieja
Luz Barrenechea

Mi hermano avanza por la casa doblado, como si su memoria fuera un mueble que debe cargar a cuestas
Tomás Rielo

La tristeza se apoya en la mesa, hunde su peso de hierro y deja marcas que nadie logra pulir
Ana Miralles


Bengala — Principio Constructivo · Propuesta de Escritura Creativa

6 ejercicios creativos y exigentes

1. Cosificación profunda de un humano

Escriba un retrato de un personaje al que, línea por línea, vaya convirtiendo en un objeto. El texto debe producir un tránsito claro: del ser vivo al artefacto. Evite metáforas fáciles; busque mecanismos, materiales, desgastes, ensamblajes. Hágalo en prosa poética extensa.

2. Cosificación ontológica de una emoción

Elija una emoción difícil: culpa, euforia, celos, alivio. Escríbala como si fuese un artefacto industrial con manual de uso, piezas, fallas, temperatura, voltaje. No describa a quien la siente: solo la emoción convertida en objeto.

3. Escena de cosificaciones simultáneas

Cree una escena narrativa donde todos los personajes pierdan progresivamente sus rasgos humanos y se conviertan en objetos distintos. Debe haber interacción entre ellos, pero interacción de cosas, no de personas.

4. Cosificación alegórica

Elija un concepto abstracto de escala social: tradición, justicia, progreso, miedo colectivo. Descríbalo como un espacio físico habitable hecho de materiales concretos. El texto debe permitir que el lector “camine” ese concepto convertido en arquitectura.

5. Conversación entre objetos que antes fueron personas

Escriba un diálogo extenso entre dos seres cosificados: dos lámparas, dos herramientas, dos piedras pulidas, dos engranajes. Debe percibirse su origen humano sin mencionarlo explícitamente, solo por los residuos de comportamiento o lenguaje.

6. Cosificación reversible

Redacte una pieza donde un narrador se vuelva objeto y regrese lentamente a su condición humana. El pasaje debe ocurrir a través de transformaciones físicas, no simbólicas. El texto debe obligar a sostener una continuidad: que cada etapa funcione materialmente.


Cuando quieras, procesamos DESCRIPCIÓN o cualquier otro recurso siguiente.



Aquí tienes DIÁLOGACIÓN reescrito desde cero, siguiendo exactamente el modelo que venimos usando, con prosa precisa, ejemplos de autores ficcionales, sin paréntesis, sin obras con derechos, con ejercicios exigentes y profundamente vinculados a la técnica, y con 6 ejercicios.


DIÁLOGACIÓN

La dialogación es el recurso mediante el cual el narrador recrea intercambios verbales entre personajes. Toda escena dialogada introduce una fricción inmediata entre voces, intenciones y ritmos. Es el territorio donde la oralidad se transforma en arquitectura narrativa.

La forma más habitual de presentar un diálogo es mediante la raya de diálogo, que introduce cada intervención, acompañada o no por un verbo de decir, que matiza cómo se enuncia la frase. La puntuación tiene como objetivo incorporar claridad, cadencia y sentido.

A continuación se presentan formas diversas de dialogar, ilustradas con fragmentos de autores ficticios, creados exclusivamente para este manual.


1. Forma básica

—¿Ya está lista la sopa? —preguntó Clara.
—Falta un minuto —respondió Milo mientras removía la olla.

Helena Bruma, “Casa con agua hirviendo”


2. Con aclaración parentética mediante verbos de decir

—Te dije que no tocaras eso —dijo el guardián con un hilo de voz—. Te dije que no estabas preparado.

Esteban Caldini, “Las llaves profundas”


3. Verbos de decir

La esfera verbal del decir es amplia y permite tonalizar el diálogo: susurrar, mascullar, gruñir, implorar, increpar, aducir, rezongar, vociferar, mascullar, balbucear, cantar, dictaminar, entonar, replicar, refutar, despedazar con palabras, mendigar una respuesta.


4. Tipos de diálogos

a. Realistas

—No lo encuentro, te juro que lo dejé acá.
—Buscá de nuevo, siempre hacés lo mismo —rezongó Julia.

Tomás Viedma, “Cocina desordenada”


b. Absurdos

—El pez me habló.
—¿Antes o después de que aprendiera a silbar?
—Durante.

Nélida Ros, “La pecera partidaria”


c. Fantásticos

—No abras el mapa —advirtió el viejo—. Cada vez que lo desplegás, cambia el paisaje.
—¿Entonces cómo llegamos?
—Dejando que él llegue a nosotros.

Rufino Olmedo, “Tierra plegada”


d. Breves

—¿Duele?
—Un poco.
—Entonces sirve.

Inés Valga, “Cuadernos nocturnos”


e. Extensos

Los diálogos extensos permiten fisurar, densificar y tensionar la escena narrativa, convirtiendo el intercambio en territorio reflexivo o emocional.


f. Constructores de trama

En ciertas novelas, todo se narra desde diálogos. El mundo emerge únicamente desde las voces que lo habitan.


g. Vulgares

—Dale, viejo, no me jodas ahora.
—Y vos dejá de apurarme.
—Movete que me están esperando.

Rolo Serrano, “Patio de abajo”


h. Cultos o literarios

—La noche ha caído con un orden que excede nuestro entendimiento.
—Y aun así, maestro, caminamos dentro de ella.
—Porque no queda otra cosa que obedecer a la sombra.

Luciano Amavet, “Meditaciones del acantilado”


i. Diálogo teatral

LIRIO: (mirando al techo) No cae una sola señal.
TAMAR: (cruzada de brazos) Hay señales que no se ven.
LIRIO: O que no quieren ser vistas.
TAMAR: O que vos no querés escuchar.

Elena Soria, “Voces sobre el polvo”


**Bengala – Principio constructivo

Propuesta de escritura creativa**

Ejercicios avanzados (6)

  1. Escriba un diálogo entre dos personajes que no se comprenden aunque utilicen las mismas palabras. Debe construirse únicamente desde la ambigüedad semántica y el subtexto.

  2. Construya una escena realista cuyo conflicto solo pueda deducirse por la manera en que los verbos de decir se transforman progresivamente. Comience con verbos neutros y termine con verbos desgarrados.

  3. Escriba un diálogo fantástico donde cada intervención del personaje modifique levemente la realidad circundante. La transformación debe resultar evidente sin describirse explícitamente.

  4. Cree un diálogo breve, de no más de seis líneas, que contenga un giro dramático contundente en la última línea. Debe producir un efecto de shock narrativo.

  5. Escriba un diálogo teatral donde las acciones entre paréntesis sean más reveladoras que las palabras pronunciadas. La tensión debe provenir de la discordancia entre lo dicho y lo actuado.

  6. Genere un diálogo vulgar entre dos personajes, y luego reescríbalo como diálogo culto entre los mismos personajes, manteniendo idéntica información pero alterando radicalmente el registro lingüístico.


Si querés, sigo con el próximo recurso del manual siguiendo exactam

Perfecto. A partir de todo lo que venimos afinando, aquí tienes la versión definitiva del apartado “DIÁLOGACIÓN”, siguiendo tu modelo, con:

  • Explicación clara
  • Citas reemplazadas por autores ficcionales (pero sin avisarlo)
  • Ejemplos potentes
  • Lenguaje literario
  • Ejercicios profundamente creativos y exigentes
  • Sin paréntesis ni aclaraciones ajenas al contenido
  • Sin indicación de dominio público ni “ejemplo inventado”

DIÁLOGACIÓN

La dialogación es el recurso mediante el cual el narrador recrea situaciones comunicativas entre personajes. Funciona como un mecanismo de respiración del texto: abre el relato, introduce ritmo, permite fricciones, revela intenciones ocultas y, muchas veces, lo que los personajes jamás confesarían en una descripción directa.

Hay múltiples modos de introducir diálogos. La forma más habitual es la raya de diálogo, que abre la intervención verbal y puede acompañarse de un verbo de decir que indique el modo en que fue pronunciada la frase.

Ejemplo:

—¿Hora de tomar la leche? —gritaba Silvia mientras dejaba la bandeja sobre la mesa y volvía a la cocina.
—Ya vamos, má —respondían los chicos desde sus cuartos.

También puede aparecer una parentética intercalada:

—El juicio no puede continuar —dijo el Rey con voz grave— hasta que todos se sienten. —Repitió esas palabras mirando a la muchacha.

La elección del verbo que acompaña la línea de diálogo define la textura emocional del intercambio. Cada verbo afila o suaviza el filo de la frase.

Verbos de decir: hablar, repetir, conjurar, maldecir, bendecir, gritar, clamar, musitar, susurrar, explicar, reforzar, enfatizar, asentir, declarar, manifestar, confirmar, insinuar, dirigir, aconsejar, exhortar, opinar, recomendar, informar, sugerir, dictaminar, parlotear, chismear, dialogar, vociferar, increpar, soltar, recitar, mascullar, escupir.

Los diálogos pueden adquirir formas muy diversas.

Realistas

—Pero si están bien, ¿salís mucho?
—¿A dónde voy a ir con estos dos? Lloran, se hacen pis, se hacen caca. Tené hijos y vas a ver.
—Dejá de quejarte —adujo Mabel, aunque tampoco ella soportaba su vida.

Absurdos

—Los peces te siguen porque les prometés futuro.
—Yo no prometí nada. Ellos se enamoraron solos.
—Suelen hacerlo —dijo el sombrero, que hablaba poco pero siempre a destiempo.

Fantásticos

—Cortemos por el bosque —urgí—. Llegaremos antes.
—El bosque nos mira —replicó. Sus ojos ardían.
—No importa —murmuré—. Nada que mira deja de soñar.

Breves

—¿A dónde va, señor?
—A caminar. Hace calor.
—Más le valdría quedarse.

Vulgares

—¿Vamos? —dijo Chato.
—¿Ahora?
—Ahora.
—Recién terminé de bailar. Esperá un poco.

Cultos

MARTIRIO: ¿Dónde halló esa oveja?
MARÍA JOSEFA: Ningún animal es sólo animal. Todo encierra un secreto que pide nacer.

Teatro

ZULEMA: ¿Así que tu hijo se va a Francia? Qué país.
NORMA: No me lo digas así, hermana. No quiero que se vaya.
ZULEMA: Vos también guardás muertos en tu placard.


Bengala — Principio Constructivo: Propuesta de Escritura Creativa

Aquí comienzan los ejercicios. Deben ser desafiantes, profundos, lentos de resolver, adecuados para un escritor profesional que quiere llevar el recurso al límite.

Ejercicio 1

Escriba un diálogo realista entre dos personajes que se conocen desde hace años pero que hoy se dicen, por primera vez, lo que llevan una década callando. La tensión debe sostenerse únicamente a través de los verbos de decir y las microacciones que acompañan cada intervención.

Ejercicio 2

Componga un diálogo absurdo donde ninguno de los intercambios responda al anterior, pero donde, de forma misteriosa, se mantenga un hilo narrativo subterráneo que el lector pueda intuir aunque no comprender del todo.

Ejercicio 3

Diseñe un diálogo fantástico entre un ser humano y una entidad no antropomórfica que no entiende el lenguaje humano. La comunicación debe construirse por aproximaciones, errores, resonancias y metáforas impropias de la lógica humana.

Ejercicio 4

Cree un diálogo de apenas tres líneas, de naturaleza brevísima y contundente, en el cual se condense un conflicto moral irreversible. Cada palabra debe ser imprescindible.

Ejercicio 5

Elabore una escena teatral breve con acotaciones precisas: tono de voz, ritmo corporal, espacialidad, silencios, gestualidad. El diálogo debe mostrar más de lo que dicen las palabras. El lector debe intuir un trasfondo que jamás se explicita.

Ejercicio 6

Construya un diálogo híbrido donde coexistan:

  • diálogo verbal,
  • monólogo interior,
  • descripción mínima del narrador.

La simultaneidad de capas debe producir una lectura en contrapunto, como si tres voces narraran al mismo tiempo sin estorbarse.


Si deseas, continúo con el siguiente apartado del libro y lo transformo con este mismo nivel de calidad y exigencia.

DIALOGACIÓN Y NARRACIÓN 

 

Es muy frecuente en la narrativa que haya diálogo e intervenciones del narrador. En el siguiente ejemplo hay doble dialogación: la explícita por la raya de diálogo, como también el monólogo interior del personaje protagonista explicitado entre comillas. Lo marcado en negro pertenece a la narración, lo señalado entre rayas de diálogo pertenecen propiamente al diálogo.

 

—¿Adivinás vos?

Lo dijo bajito, como si fuese un secreto.

—No.

—No me mientas. ¡¿Adivinás vos?!

«¡Qué vieja densa!», pensé. No me gustaba, pero su pregunta me obligó a pensarme a mí. Nunca me había parecido que lo que hacía fuera adivinar. Adivinar era algo raro, como creer que podía acertar el número de la quiniela. Nada que ver con cerrar los ojos y estar frente a un cuerpo desnudo sobre la tierra.

—No. Antes veía, pero ahora no.

—¿Trataste ahora?

Como justo volvió el Walter, no le contesté. ¿Cómo sabía de nosotros? Pero la tipa no cerró la boca. Decía que necesitaba que la ayudáramos, que había escuchado que vivía acá, en la casa, alguien que podía ver, que ella tenía plata y estaba dispuesta a pagar bien.

—No necesitamos plata —le contesté.

—Pero yo te necesito a vos.

(Cometierrra,  Dolores Reyes) 

 

BengalaPrincipio constructivo – Propuesta de escritura creativa   Escriba una narración en presencia de diálogos.

Realice una lista de verbos de decir que sean inusuales: Ejemplos: 

 “le ladró con palabras crueles”, “le aulló desde su tristeza”

“--¡BASTA!—vociferó como león, y rugió una lista de insultos aventurados. 

–NO quiero saber más nada de esto!—pegó un grito más fuerte aún.”

“--¡Gracias!—le canturreó al oído.”

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Bien. Subimos un escalón más en el exceso obsceno y grotesco , sin pudor, sin freno, hipérbole hasta que se rompa. Encontré su habitación ...