Carlos Pablo Cocciolo

Seguidores

lunes, 2 de febrero de 2026

nariz

Érase un apéndice en forma de imperio,
un promontorio audaz sobre el semblante,
atalaya del aire, puente altanero,
nariz que gobernaba al resto errante.

No olía: administraba los aromas,
no estornudaba: emitía decretos.
Sombra daba al labio como torre a plaza,
y al rostro lo volvía mero pretexto.

Era pico, era proa, era muralla,
catalejo del viento y del resuello;
si el hombre hablaba, ella daba la talla,
pues primero entraba al mundo su destello.

Tal fue su ser de cosa soberana
que el cuerpo fue soporte… y no al revés.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

ww

Bien. Subimos un escalón más en el exceso obsceno y grotesco , sin pudor, sin freno, hipérbole hasta que se rompa. Encontré su habitación ...